La esquizofrenia es un trastorno mental grave asociado no solo a síntomas psicológicos y cognitivos, sino también a importantes problemas de salud física. Las personas con esquizofrenia presentan un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, peor condición física y una esperanza de vida reducida en comparación con la población general. Aunque los tratamientos farmacológicos son fundamentales, por sí solos no consiguen abordar todas las complicaciones asociadas al trastorno.
En este contexto, el estudio CORTEX-SP, desarrollado por un equipo multidisciplinar de la Universidad del País Vasco/Euskal Herriko Unibertsitatea junto con profesionales de la Red de Salud Mental de Álava y la Universidad de Deusto, ha analizado los efectos de dos intervenciones no farmacológicas: el ejercicio físico supervisado y la rehabilitación cognitiva. El trabajo, recientemente publicado en el European Journal of Sports Science, pone el foco en un aspecto especialmente relevante: no todas las personas responden igual a las intervenciones, por lo que avanzar hacia estrategias más personalizadas es una prioridad en salud mental.1
Una intervención para mejorar la salud física y funcional
El estudio incluyó a 159 personas con esquizofrenia, distribuidas aleatoriamente en tres grupos: tratamiento habitual, programa de ejercicio físico supervisado y programa de rehabilitación cognitiva (REHACOP). Durante 20 semanas, las personas participantes realizaron tres sesiones semanales.
El programa de ejercicio físico combinaba entrenamiento interválico aeróbico de alta intensidad junto con entrenamiento de fuerza, supervisado por personas educadoras físico-deportivas. Por otro lado, el programa REHACOP trabajaba funciones cognitivas como la atención, la memoria, las funciones ejecutivas y las habilidades sociales.
Para analizar los efectos de las intervenciones, el equipo investigador evaluó variables relacionadas con la salud física, como la composición corporal, la capacidad cardiorrespiratoria y la calidad del sueño.
¿Qué se ha observado?
Los resultados muestran que el ejercicio físico fue la intervención más eficaz para mejorar la salud física en personas con esquizofrenia. El grupo de ejercicio físico experimentó una mejora significativa de la capacidad cardiorrespiratoria y de la eficiencia del sueño, además de presentar el mayor porcentaje de personas que respondieron positivamente a la intervención.
Especialmente relevante fue la mejora observada en la capacidad cardiorrespiratoria, uno de los principales indicadores de salud cardiovascular y supervivencia en esta población. Aproximadamente la mitad de las personas del grupo de ejercicio físico mostraron mejoras clínicamente relevantes en este parámetro.
Además, aunque las mejoras en composición corporal fueron más discretas, este grupo también presentó la mayor proporción de personas que redujeron su índice de masa corporal y porcentaje de grasa corporal.
En cambio, la rehabilitación cognitiva no produjo mejoras directas en la salud física. Aun así, el estudio destaca que puede desempeñar un papel complementario importante, al favorecer capacidades cognitivas que faciliten mantener hábitos saludables y la adherencia a programas de ejercicio físico a largo plazo.
Hacia una medicina más personalizada
Uno de los aspectos más novedosos del estudio es el análisis de la variabilidad individual en la respuesta a las intervenciones. Los resultados muestran que, incluso siguiendo el mismo programa, algunas personas experimentan mejoras importantes mientras que otras apenas presentan cambios.
Estos hallazgos refuerzan la necesidad de avanzar hacia enfoques de medicina de precisión en salud mental, capaces de adaptar las intervenciones a las características y necesidades individuales.
En definitiva, el ejercicio físico supervisado se consolida como un tratamiento no farmacológico especialmente eficaz para mejorar la salud física en esta población, mientras que la rehabilitación cognitiva puede contribuir de forma complementaria al mantenimiento de estilos de vida saludables.
1 Tous-Espelosin M, Iriarte-Yoller N, Sampedro A, Lasa-Sagaseta I, Pavon C, Ojeda N, Sánchez P, Peña J, Maldonado-Martín S. 2026. Differential responsiveness to exercise and cognitive remediation in physical health in people with schizophrenia: results from the CORTEX-SP study. European Journal of Sports Science. https://doi.org/10.1002/ejsc.70182